Unas costillas de cerdo lacadas con miel y mostaza son de esas recetas que parecen de restaurante y se hacen casi solas. La carne de un cerdo criado en el monte, con su grasa infiltrada, es la que mejor las agradece: sale jugosa, se despega del hueso con solo tirar y la salsa se caramela por fuera.

Ingredientes
- 1,5 kg de costillas de cerdo
- 6 cucharadas soperas de miel
- 2 cucharadas de mostaza en grano (mostaza antigua)
- 100 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de salsa de soja
- Romero fresco
- Sal y pimienta negra
Preparación
- Corta las costillas en tiras o porciones manejables y sazónalas con sal y pimienta.
- Mezcla en un bol la miel, la mostaza, el aceite y la soja hasta obtener una salsa ligada.
- Unta bien las costillas con la mezcla (reserva un poco para después), añade unas ramitas de romero y déjalas macerar en la nevera un mínimo de 2 horas. Si puedes, de un día para otro.
- Precalienta el horno a 180 °C. Envuelve las costillas en papel de aluminio y hornéalas 30 minutos.
- Abre el envoltorio, pincela con la salsa reservada y hornea otros 30 minutos, hasta que estén doradas.
- Para terminar, gratínalas 10-15 minutos con el grill y déjalas reposar 5 minutos antes de servir.


Consejos
- Cuanto más tiempo maceren, más sabor cogen y más tierna queda la carne.
- Vigila el grill: la miel se quema rápido.
- Acompáñalas con patatas asadas o una ensalada verde.
Receta adaptada de «Costillas a la miel» de PequeRecetas, de Elena Sepúlveda.